*Dios por medio de las Escrituras nos dice cómo podemos salvarnos, y los que se salven serán quienes cumplan con estas leyes.
Jesucristo le dijo a Nicodemo: Ustedes tienen que nacer otra vez… A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Leer Juan; 3: 7 y 5.
También Salomón citó: --Porque los rectos son los que residirán en la tierra, y los exentos de culpa son los que quedarán en ella… Proverbios; 2: 21
*Si queremos vivir, o, continuar viviendo en la tierra luego que sea convertida en un paraíso, como fue la intención de Dios desde el principio, entonces debemos poner atención a estos consejos, sin olvidar lo que dijo Pablo:
--Porque los oidores de ley no son los justos ante Dios, sino que a los hacedores de ley se declarará justos… Romanos; 2: 13
*No nos servirá de nada conocer las leyes de Dios, sino las cumplimos. Para nacer de nuevo debemos “matar” las practicas que nos contaminan, no permitiéndonos avanzar.
En algunas ocasiones pareciera que estamos dispuestos a cumplir con esas leyes, arrepintiéndonos de nuestro mal proceder; pero luego nos olvidamos, y continuamos cometiendo los mismos pecados, e incluso, aun mayores.
Justo cuando tengamos una claridad de pensamientos, debemos reforzarlos inmediatamente. Pedirle ayuda a Dios para no volver atrás, fortalecernos en la oración, y así no permitir que los malos pensamientos se apoderen nuevamente de nosotros.
Leamos esta parábola:
--“Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, pasa por lugares resecos en busca de un lugar de descanso, y no lo halla. Entonces dice: ´Me volveré a mi casa de la cual me mudé´; y al llegar la halla desocupada, pero barrida y adornada. Entonces va por su camino y toma consigo siete espíritus diferentes, más inicuos que él mismo, y, después de entrar, ellos moran allí; y las circunstancias finales de ese hombre resultan peores que las primeras… Mateo; 12: 43 al 45.
*No dejemos escapar estos momentos de luz, Jesucristo nos dice:
--Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre… Lucas; 21: 36.
*Debemos empezar por no apegarnos a lo que este “mundo” nos ofrece. Aferrarnos a las cosas materiales nos debilita y esclaviza. 1 de Juan; 2: 17, nos dice:
--Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
*Muchos de nosotros pensamos que es muy tarde para arrepentirnos, o, simplemente, que no lograremos salvarnos después de haber cometido tantos pecados.
En el capítulo 20 de Mateo tenemos una esperanza entusiasta… ¡Sí!, aunque empecemos “tarde”, el pago será el mismo ofrecido a los demás, claro está, “posponer el arrepentimiento, o, hacer caso omiso de las leyes de Dios, luego de haberlas conocido, sería un pecado muy grave. Recuerden que Dios escudriña nuestros corazones.
Leamos; Proverbios; 24: 12.
--Encaso de que digas: “¡Mira! No sabíamos de esto”, aquel mismo que está evaluando los corazones, ¿no lo discernirá?, y aquel mismo que está observando tu alma, ¿no lo sabrá, y ciertamente pagará al hombre terrestre conforme a su actividad?
Cristo nos aconseja:
--“Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan”… Mateo; 6: 19.
--“Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de [Dios], y todas estas [otras] cosas les serán añadidas… Mateo; 6: 33.
*En realidad es en lo último que pensamos, nos esforzamos por tener donde vivir, que comer, como vestirnos, estudiar para tener una vida sin problemas económicos, pero, aprender con Dios, prepararnos espiritualmente… La verdad, es que nunca dejamos lugar para esto, y realmente, es lo único que debemos buscar. Y aunque las otras cosas son necesarias, no son lo más importante. Dios añadirá las demás cosas.
Eso no quiere decir que seamos perezosos, pero debemos dar a cada cosa la importancia y el tiempo que ameritan, sin exagerar. Lo único realmente importante, amigos míos, será el conocimiento que adquiramos como seres espirituales. Esa es nuestra verdadera identidad.
--Por eso, nunca se inquieten y digan: ´ ¿Qué hemos de comer?´, o, ´ ¿qué hemos de beber?´, o, ´ ¿qué hemos de ponernos?´. Porque todas estas son las cosas en pos de las cuales las naciones van con empeño. Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas… Mateo; 6: 31 y 32
Reflexionemos:
--Porque si vivís conforme a la carne, moriréis. Pero si por el Espíritu dais muerte a las obras de la carne, viviréis… Romanos; 8: 13.
--Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mi, éste la salvará… Lucas; 9: 24.
--Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres, porque ustedes saben que es de Jehová de quien recibirán el debido galardón de la herencia. Sirvan como esclavos al Amo, Cristo. Ciertamente el que haga injusticia recibirá de vuelta lo que haya hecho injustamente, y no hay parcialidad… Colosenses; 3: 23 al 25.
--Al estar bajo prueba, que nadie diga: “Dios me somete a prueba”. Porque con cosas malas Dios no puede ser sometido a prueba, ni somete a prueba él mismo a nadie. Más bien, cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha realizado, produce la muerte… Santiago; 1: 13 al 15.
*Y no olviden amigos, que:
--El temor de Jehová es disciplina hacia la sabiduría, y antes de la gloria hay humildad… Proverbios; 15:33.
--Porque estoy convencido que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni gobiernos, ni cosas aquí ahora, ni cosas por venir, ni poderes, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor… Romanos; 8: 38 y 39.
--Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse… Romanos; 8: 18