*En muchas ocasiones he presenciado el mal trato de padres a hijos y de hijos a padres, he observado que muchos padres tratan a sus hijos como si fueran una carga, otros simplemente son… Tranquilos, es decir, “no se dan mala vida”, y dejan que sus hijos hagan lo que quieran.
En algunos casos, la madre encubre el mal comportamiento del hijo al padre, e incluso ante la sociedad.
Todos, tanto padres como hijos, hemos olvidado nuestro deber y comportamiento de unos para con otros.
Antes de encargar a nuestros hijos debemos estar consientes de ese gran y maravilloso compromiso, que es criarlos como se lo merecen, y “saber” que tendremos el tiempo suficiente para atenderlo. Recuerden que es responsabilidad nuestra el que estén aquí.
Los padres, no solo tienen el deber de cuidar a los hijos, sino de amarlos, educarlos, enseñándoles a distinguir entre lo bueno y lo malo. No solo darle educación techo y abrigo, no hay que olvidar lo más importante, enseñarle a ser temeroso de Dios, obedecerle y quererle.
Un buen padre es el que enseña a sus hijos a respetar a su prójimo, no pisotear a alguien para salir adelante, a ser responsables de sus actos desde muy temprana edad, y a observar las leyes de Dios.
Si lo educamos bajo la regulación mental de Jehová Dios, no solo será un buen prójimo, sino también un buen hijo, y posteriormente un excelente padre.
El comportamiento que tienen los hijos hacia sus padres y con la sociedad, se debe en gran manera de cómo los padres los hayan educados.
Meditemos un poco ante los consejos de Salomón y Pablo:
--Porque Jehová censura al que ama, aun como lo hace un padre a un hijo en quien se complace… Proverbios; 3: 12.
--Castiga a tu hijo mientras existe esperanza; y no levantes [el deseo de] tu alma para darle muerte… Proverbios; 19: 18.
--Entrene al muchacho conforme al camino para él; aun cuando se haga viejo no se desviara de el… Proverbios; 22: 6.
--La tontedad está atada al corazón del muchacho; la vara de la disciplina es lo que la alejará de él… Proverbios; 22: 15
--El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina… Proverbios; 13: 24.
--Castiga a tu hijo y te traerá descanso, y dará mucho placer a tu alma… proverbios; 29: 17.
--Y ustedes padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová… Efesios; 6: 4.
--De veras trae tu corazón a la disciplina, y tu oído a los dichos del conocimiento. No retengas del simple muchacho la disciplina. En caso de que le pegues con la vara, no morirá. Con la vara tu mismo debes pegarle, para que libres su mismísima alma del Seol mismo.
Hijo mío, si tu corazón se ha hecho sabio, se regocijará mi corazón, si, el mío. Y mis riñones se alborozarán cuando tus labios hablen rectitud.
No envidie tu corazón a los pecadores; antes bien, esté en el temor de Jehová todo el día. Porque en tal caso existirá un futuro, y tu propia esperanza no será cortada.
Tú, oh hijo mío, oye y hazte sabio, y guía tu corazón por el camino.
No llegues a estar entre los que beben vino en exceso, entre los que son comedores glotones de carne. Porque el borracho y el glotón vendrán a parar en la pobreza, y el adormecimiento vestirá a uno de meros andrajos.
Escucha a tu padre, que causó tu nacimiento, y no desprecies a tu madre simplemente porque ha envejecido. Compra la verdad misma y no la vendas… Sabiduría y disciplina y entendimiento. Sin falta el padre de un justo estará gozoso; el que llega a ser padre de un sabio también se regocijará en él. Tu padre y tu madre se regocijarán, y la que te dio a luz estará gozosa.
Hijo mío, de veras dame tu corazón, y que esos ojos tuyos se complazcan en mis propios caminos… Proverbios; 23: 12 al 26.
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